20/3/09

reflexiones etiopes


Con un pie ya en el avión, me vienen a la mente varias reflexiones en torno a las ongs y el mundillo que les rodea- aquí y en el Tercer Mundo- reflexiones que me vienen dadas por lo que he visto y he vivido a lo largo de estos ya 17 años que llevo en este mundo de la solidaridad o ayuda humanitaria.

Mas bien mis reflexiones se sitúan concretamente en Etiopía, país al que estoy viajando desde hace casi tres años regularmente - cada dos o tres meses- como encargada de los proyectos de Mediterranea en Etiopía.
Estas reflexiones aunque pueden ser extrapolables a otros lugares del planeta donde se den condiciones parecidas, no son iguales; ya que cada país tiene su idiosincrasia y Etiopía tiene la particularidad de que es el país del mundo con mayor numero de ONGS en su territorio.

El hecho de que seamos tantísimas ONGS por desgracia no se traduce en muchisimas ocasiones en una ayuda directa al necesitado.

Muchas ONGS crean un mundillo alrededor suyo - a veces queriendo y otras no- de personajes interesados cuya motivacion es el lucro personal, y no el destinatario de la ayuda. O hablando mas claro, son personajes que viven y se aprovechan de sus propios necesitados.

Hay ONGS que están pagando sueldos que aquí serian millonarios a sus representantes.
Allí ya se da por supuesto que si se trabaja para una ONG extranjera ( máxima aspiración de muchisimos) se les van a pagar muy muy bien en comparacion con lo que ganarían realizando otro trabajo. Sueldos realmente absurdos para el nivel de vida etiope. Y es vox populi que muchas de las ONGS locales que se crean, se crean para sacar dinero del "ferengi" , no por un verdadero interés en la ayuda humanitaria.
¿Y porque las ONGS han de pagar sueldos "millonarios" a sus representantes? Si el destinatario final de la ayuda es el que esta verdaderamente mal, porque invertir dinero en sueldos absurdos, en coches todoterreno, etc etc etc?

La ayuda humanitaria, que parte de una idea hermosa, crea corrupción en muchos casos, y tiene como resultado un destino equivocado de los fondos que aportan los donantes.

¿Que parte del dinero va a parar al realmente necesitado?

No solo es el dinero que se emplea en mantener una infraestructura muchas veces innecesaria, en mantener proyectos que se sabe que funcionan mal o donde se esta robando pero se mantienen porque se vive de ello o se teme perder prestigio, es la "culturilla" que creamos .

Y ojo, no hablo de los humildes, hablo de aquellos a los que no les falta nada, aquellos que no ven a los destinatarios de los proyectos -etiopes como ellos- como objetivo de la ayuda, sino como meros objetos para lograr sus fines.
"Lo que tenéis que hacer es mandar el dinero y no meteros". Esta frase nos la han dicho ya en varias ocasiones, y siempre gente del país.
¿Es eso a lo que están acostumbrados?
Trabajar según nuestras premisas no es fácil. Y muchas veces es muy difícil.
Pero creemos que es la única manera: honestidad, austeridad, transparencia y mucho control.

De esta manera quizás se consiga empezar a crear una imagen diferente a lo que suelen pensar allí que es una ONG, puesto que ellos mismos están convencidos de que nosotros también creamos las ONG para enriquecernos.

Hasta la vuelta...